Desde el primer mensaje de WhatsApp hasta la factura electrónica: cotizaciones, órdenes de trabajo, caja, garantías, inventario y monitor en vivo. Un solo sistema, sin retranscribir nada dos veces.
Cada módulo está diseñado para el flujo real de un taller automotriz: desde que el cliente escribe por WhatsApp hasta que sale la factura electrónica.
Crea, asigna y sigue en tiempo real cada vehículo. Control de técnicos, ubicación en cárcamo, servicios, observaciones por ítem y tiempos reales de atención.
Todos los números del taller en una sola bandeja. Responde desde el computador, reparte el trabajo entre asesores y no pierdas de vista ninguna conversación.
Atiende al cliente cuando nadie puede: responde dudas, consulta precios y disponibilidad reales, arma la cotización y le pasa el chat al asesor cuando hace falta.
Vista centralizada de los vehículos en proceso, con mapa de cárcamos de Lubricantes y Llantas y cuenta regresiva por orden. Pensado para la pantalla del taller.
Arma la cotización con la lista de precios que le corresponde al cliente, envíala en PDF por WhatsApp y conviértela en orden de trabajo con un clic.
Emisión de facturas electrónicas integrada con ContaPyme. La orden pasa a factura sin volver a digitar nada, y el sistema le hace seguimiento a cada documento.
Ventana de cobro con varios medios de pago en una misma venta, ítems agregados en caja, promociones aplicables y aviso de cartera pendiente del cliente.
Registra el reclamo con fotos y videos, llévalo por revisión técnica, aprueba o niega con su dictamen y avísale al cliente — todo con su historial y evidencias.
El sistema sabe cuándo le toca el próximo servicio a cada vehículo y se lo recuerda al cliente por WhatsApp. El que responde que sí, vuelve a la bandeja para agendarlo.
Catálogo de servicios y repuestos con referencia, varias listas de precios por sede, importación masiva desde Excel y disponibilidad sincronizada.
¿Qué batería, filtro o llanta le sirve a este vehículo? El sistema lo sabe, y si algo está agotado propone el equivalente y dice en qué otra sede sí hay.
Ventas por unidad con meta y proyección del mes, atención por asesor con tiempos de respuesta, motivos por los que se pierde una venta y comisiones. Todo exportable a Excel.
Todo lo que le han hecho a esa placa: visitas facturadas, cotizaciones previas, último kilometraje y hasta los mantenimientos que el cliente reportó por su cuenta.
Base de clientes vinculada por placa, con registro automático al crear la orden, puntos de fidelidad, promociones y programa de referidos con premios.
Inicia el cobro desde el sistema hacia la terminal física de la caja. Cuando el cliente paga, el pago queda registrado solo, sin digitarlo otra vez.
Un portal para el cliente final —sus vehículos, su historial, sus puntos— y otro para empresas con flota, que necesitan ver el estado de varios vehículos a la vez.
La mayoría de las ventas empiezan por WhatsApp — y se pierden ahí mismo, en el mensaje que nadie vio. Yarvis reúne todos los números del taller en una bandeja y pone un asistente a responder mientras el equipo atiende el piso.
Una pantalla de televisor en el piso del taller lo cambia todo. Técnicos y supervisores ven el estado de cada vehículo sin preguntarle a nadie.
Cuando un cliente vuelve con un producto malo, la diferencia entre perderlo y conservarlo está en el orden con que se le responde. Yarvis le da a cada garantía un expediente y un camino claro.
El asesor registra el producto reclamado, el motivo y sube las evidencias.
Se evalúa el daño y se deja el diagnóstico por escrito en el caso.
Con su resolución: cambio, nota crédito o el motivo por el que no aplica.
El cliente queda avisado y el caso guarda su historial completo.
Yarvis no es una isla. Se conecta con las herramientas que un taller moderno necesita para operar sin fricciones.
Facturación electrónica ante la DIAN, y sincronización en ambos sentidos de precios, existencias y clientes para que el sistema y la contabilidad digan lo mismo.
Facturación y sincroníaBandeja de atención, cotizaciones en PDF, recordatorios de mantenimiento y avisos de garantía — todo por el canal donde el cliente ya está.
Canal principalInicia el cobro desde la orden hacia la terminal física en caja y recibe la confirmación al instante, sin intervención manual.
Pagos en terminalTareas que corren solas en segundo plano: envío de documentos, verificación de datos del cliente y sincronización periódica — sin que nadie tenga que acordarse.
Procesos automáticosUn portal donde cada cliente ve sus vehículos, su historial de servicios y sus puntos. Y para las empresas con flota, una vista propia con todos sus vehículos a la vez.
Cada decisión de diseño sale de cómo funciona un taller de verdad — no de suposiciones de laboratorio.
El estado de las órdenes y los chats se refresca en todos los dispositivos sin recargar la página.
Funciona en cualquier navegador moderno. PC, tablet o celular, sin apps ni actualizaciones manuales.
Varias sedes, y hasta varias empresas, desde una sola cuenta: cada una con su inventario, sus precios y su bandeja.
El sistema se adapta al cargo: el técnico ve su trabajo, el cajero su caja y el gerente sus números.
Varias listas simultáneas para público, convenios, aliados o flotas — el precio correcto se aplica solo.
Encuentra un servicio, un repuesto, una placa o un cliente en segundos desde cualquier pantalla.
El chat marca en qué va cada conversación y persigue al cliente que se quedó callado después de una cotización.
El flujo completo sin re-digitar: lo que se habló por WhatsApp termina en una factura electrónica.
El sistema se configura según el cargo de cada persona, para que nadie se pierda entre pantallas que no le corresponden.
Acceso a todos los módulos, sedes y configuración del sistema.
Reportes, historial y monitor para leer el pulso del negocio.
Chat, cotizaciones, órdenes de trabajo y seguimiento de clientes.
Las órdenes en proceso, su ubicación en el cárcamo y lo que falta por entregar.
Cobros, medios de pago, facturación electrónica y cierre de garantías.
Cambia de sede con un clic. Cada una con su inventario, su lista de precios y sus cárcamos — y si una no tiene el repuesto, el sistema dice en cuál otra sí hay.